viernes, 25 de marzo de 2011





El Cosmovitral Jardín Botánico de Toluca, bajo el resguardo del Instituto Mexiquense de Cultura, es el más grande del mundo. En él, el ingenio y la sabiduría del hombre se entrelazan con las maravillas de la naturaleza, forma parte del selecto catálogo de las grandes obras de la humanidad y es el orgullo de los mexiquenses.

El edificio de estilo “ Art Noveau” que lo alberga, fue diseñado por el ingeniero Manuel Arratia originario de Zumpango, Estado de México, quien recibió el encargo de construir un digno mercado para ciudad de Toluca, con el fin de conmemorar el Centenario de la Independencia.

Así, el 22 de febrero de 1909 inicio la construcción de tan estupenda obra, basada en una estructura modular de acero, paredes y fachadas de cantera y grandes puertas de herrería. Sin embargo, el “Mercado 16 de Septiembre” se inauguro oficialmente hasta el año de 1933.

Para 1975, el mercado era insuficiente por lo que dejo de funcionar como tal; el gobierno del Estado decidió integrarle una extraordinaria obra de arte; un majestuoso vitral en armonía con un jardín botánico. De esta manera, se inauguro como Cosmovitral-Jardín Botánico el 5 de julio de 1980, pero fue hasta 1990, cuando se coloco el “Vitroplafón” que representa la Vía Láctea o Bóveda Celeste, que quedo concluido.

El Cosmovitral es una obra de arte diseñada por el maestro Leopoldo Flores Valdés y ejecutada por un grupo de 60 artesanos, está compuesta por 71 módulos vitrales que suman en su conjunto 3 mil metros cuadrados, 500 mil piezas de vidrio en 30 mil secciones o emplomados; para su realización se utilizaron aproximadamente 75 toneladas de estructura metálica, 45 toneladas de vidrio soplado y un total de 28 colores, el ochenta por ciento de este, proviene de Italia, Alemania, Francia, Bélgica, Japón, Canadá y Estado unido, así como 25 toneladas de cañuela de plomo.

Esta magnífica obra representa la historia, evolución e itinerario del hombre cósmico a través de una secuencia cromática y figurativa en la que todos sus elementos se encuentran enlazados sin fin ni principio, es un solo diseño que transcurre en torno al edificio de planta rectangular, síntesis de todas las dualidades, solución dialéctica a los antagonismos día-noche, vida-muerte,  creación-destrucción en él se encuentra resumida la sucesión de ciclos vitales que dan esencia y vuelo al invencible pájaro de prodigios que es el Universo.

Esta joya arquitectónica y el monumental Cosmovitral tienen como marco inmejorable un Jardín Botánico, cuya superficie es de 5 mil metros de los cuales 3 mil 500 lo ocupan alrededor de 400 especies de plantas de diferentes partes del mundo. En el interior, se localiza un busto dedicado a Eizi Matuda, científico y botánico de origen japonés, quien clasifico más de 6 mil especies de plantas del Estado de México, conformando un herbario.

¡Esperamos tu visita!

Av. Lerdo de Tejada esquina Av. Benito Juárez
Toluca de Lerdo, Estado de México
Tel.: 01 (722) 214 67 85
Horario: Martes a domingo de 10:00 a 18:00 h
Adultos: $10.00
Niños: $5.00
Servicio de visitas guiadas
Otras actividades: Exposiciones temporales,
actividades culturales y conciertos
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Fotografías del Espectaculo Natural Sol en el Sol
el pasado 21 de marzo 2011






Guía de interpretación del Cosmovitral



Oriente:
En el centro se localiza la Nebulosa de Andrómeda, conformada por el hombre y la mujer en un movimiento rotatorio, asemejando a dos núcleos: el macrocosmos ubicado en el centro, simboliza el origen del universo y el microcosmos, ubicado en el vientre de la mujer para representar la creación del hombre y el origen de la vida.

A la izquierda, se localiza la Constelación de Orión con sus respectivas estrellas en forma de círculos o puntos que genera un movimiento hacia el norte donde se encentra la noche, la destrucción y la muerte, representados a través de colores fríos y oscuros.

A la derecha se encuentra la Nebulosa Trífida en la Constelación de Sagitario en forma de ave que despliega sus alas multicolores en un vuelo ascendente, apuntando hacia el sur en donde se representa el día, la luz y la vida con colores vivos, intensos, alegres y cálidos; el movimiento se convierte en una maravillosa parvada, aves de día, canoras, del trópico, que crecen y se multiplican en un vuelo radiante.



Sur:
Las aves se trasforman en hombres pájaros, alados y libres que representan la intención del hombre por volar a través del conocimiento. Surge el hombre y la mujer, se unen, procrean, reproducen, multiplican y desarrollan.

Poniente:
Esta parvada de hombres en un vuelo ascendente, se introducen al sol que es la luz, vida, energía, verdad y conocimiento.

“El Hombre Sol” ubicado en la entrada del Cosmovitral-Jardín Botánico, es el hombre que crea, piensa, construye y permanece, apoya sus pies sobre una solida realidad. Del cráneo y pecho  surgen llamaradas que simbolizan el pensamiento, la fuerza de voluntad, el amor y los sentimientos que trascienden los círculos de individualidad para multiplicarse e irradiar en el tiempo y en el espacio.

Del “Hombre Sol” surgen hombres que descienden de lo más alto; es la muerte, el ocaso del día.



Norte:
El día y la noche están representados por dos aves: el águila y el búho, combaten y cae muerto el día, para que triunfe la noche. Aparecen los hombres de las tinieblas aliados con las aves nocturnas y rapaces, que representan la maldad.

Los hombres con las aves nocturnas se encuentran encarcelados, presos de sus propias pasiones, de su maldad, de sus bajos instintos, atrapados en sí mismos.

La noche y las tinieblas crecen y se intensifican en un tenebrosos vuelo triunfal, pero este vuelo se desvanece y quiebra en la constelación de Orión, por la fuerza de la aurora y el torrente de la vida de una nuevo amanecer, que dan paso a la luz, la vida y la esperanza.

El Vitroplafón que representa la “Vía Láctea o Bóveda Celeste”, ubicado en el centro de edificio está conectado con el “Hombre Sol” y la Nebulosa de Andrómeda.

Del gran sol fluye el esperma cósmico que convertido en aves busca el óvulo en el vientre del universo para fecundarlo en su movimiento estas aves generan estrellas que en su conjunto forman constelaciones.

En la parte central y aún en el vientre universal surge la fecundación cósmica, el hombre en posición fetal con la cara cubierta con las manos, por entre los dedos observa sorprendido, por lo que ocurre en la tierra.

De la nebulosa de Andrómeda convertida en mujer, surge el cordón umbilical que transformado en aves genera estrellas y estas forman constelaciones.

Estas fuerzan en un movimiento convergen y se atraen para volverse a encontrar en una lucha rotatoria, donde se funde para iniciar un drama sin fin. Así la obra se complementa en un ciclo cósmico.